Balance Cube, única guardería humanista

septiembre 20, 2014

La necesidad de una Educación Humanista en los primeros niveles de la vida escolar de toda persona es hoy más urgente que nunca. ¿Por qué? Porque la familia ya no está cubriendo los aspectos básicos de desarrollo integral de los niños del siglo XXI. Ambos padres trabajamos, por lo que no podemos dedicarles el tiempo que nuestros padres y abuelos sí nos dedicaron. En otros países los niños no son escolarizados sino hasta los 4 años.

¿Qué hacen? Juegan,
experimentan, están en pequeños centros educativos, casas con pocos niños pequeños que viven
como en familia su día a día…

…si es que mamá trabaja, si no, están en grupos de juego de mamás
con bebés.
Sólo en México tenemos prisa porque nuestro bebé sea grande, hable muchos idiomas, lea y escriba pronto y llene muchos libros. ¿A caso eso ha servido para hacer niños y jóvenes más inteligentes? O más bien, lo que estamos logrando es que los niños mexicanos no les guste la escuela, que no comprendan los conceptos y que no destaquen a nivel mundial por sus
habilidades?
El bebé de hoy va muy pronto y por largas horas a guardería, a un sistema escolarizado, el cual le exige que sea más maduro de su edad, que se adapte a horarios, rutinas, sistemas y formas de vivir impuestas por el centro educativo, ya que no es remunerable el tener un centro que se adapte a las necesidades y características de cada niño.
Las guarderías reducen gastos, contratando gente mal remunerada, por lo tanto éstas personas no dan un servicio de calidad y calidez a sus alumnos, ya que el trabajo con bebés es pesado y trabajan largas jornadas, quedándose sin energía para jugar o disfrutar a sus alumnos.

Las exigencias de los padres de familia ha hecho que las guarderías les hagan creer que están tomando en cuenta sus peticiones, pero no les
permiten la entrada, ni el acceso al personal que cuida a sus hijos, para “evitar problemas”.

A través de ver en un monitor a sus hijos, los padres sienten que ya están cubriendo su función como padre y madre, y por supuesto acudir o llamar al centro por cualquier detalle que a lo lejos no se ve suficientemente adecuado, ya sea de sus hijos o de otros. La cosa es llamar para justificar que soy un buen padre o madre. Por reclamar por el bien de mi hijo ya cumplo con lo que él o ella espera de mí.
La verdad es que estamos invadiendo la intimidad de nuestros hijos, así como la rutina y trabajo educativo de las educadoras que más que enfocarse en las necesidades de sus alumnos y en su formación se vuelven actrices al pendiente de que su show se vea bien en pantalla y no les traiga problemas con sus jefas.

Fíjate bien, lo que tú, padre de niños pequeños estás haciendo a tu bebé. Ahorrándote unos pesos, soportando incomunicación con el personal a cargo de tu hijo, dejándote engañar sabiendo que eso no comió ni hizo tu bebé, pero más vale no meterse en problemas pues no vaya a ser que se desquiten con mi bebé.

La etapa más importante de formación del ser humano son los primeros años, más aun el primer año de vida. En el que se forma el alma de las personas. A los largo de esos primeros años, cada minuto de atención es fundamental para la formación de su confianza, seguridad, afecto, autoestima, socialización, etc. Eso toooodo el mundo lo sabe. Y sin embargo ni padres ni estancias están dando una educación humanizada en las guarderías. Es junto ahí donde el trato es
más inhumano. Al fin el bebé no habla. Y no se puede quejar por ser arrebatado del auto de mamá o dejado en una recepción con todo y silla de auto, sin una despedida ni explicación.

¿A quién le gustaría que al llegar a su trabajo lo primero que hagan es ser inspeccionado por una enfermera para ver que no ingrese rozado o enfermo?

¿Es acaso más humano, dejar a los bebés en sus cunas por horas completas, viendo al techo, esperando que algo suceda o alguien se asome a ver si está todo bien? Pues no vaya a ser que al interactuar con otros bebés o gatear por el lugar vaya a golpearse o ser goleado, vaya a ensuciarse o ser mordido por otro bebé. Al fin , la mamá lo que quiere que le entreguen es un niño bien aseado, peinado y sin golpes por andar explorando su medio.
Además más vale que mi bebé la pase lo bastante mal en la estancia para que me siga queriendo a mí, no vaya a ser que quiera más a su maestra que a mí, o que prefiera estar en la guardería que ir a casa conmigo.

Date cuenta papá , mamá de bebé en guardería de lo que estamos haciendo a nuestros niños, dejarlos sin herramientas afectivas, emocionales y sociales para el resto de su vida. Ya que preferimos una “guardería de precio accesible”, horario lo más amplio posible y sin exigencias para los padres.
Estos niños serán los adolescentes del mañana y posteriormente los adultos de este mundo y ¿qué les estás dando? Una mejor casa, ropa, juguetes y escuela con muchos conocimientos. ¿Para qué? Acaso tu adolescente va a ser más feliz por estar sólo en un castillo, con una tarjeta de crédito para cubrir sus necesidades afectivas.

Papá, mamá, voltea a ver las consecuencias de no estar con tu bebé en sus primeros años de vida,
platica con los padres de adolescentes que fueron a escuelas formales desde el año de vida, con
muchos idiomas y conocimientos, muchas horas de actividades y sin afecto ni interés real por sus
necesidades.

Ahora los padres de adolescentes vienen buscando centros como Balance Cube y con gran dolor nos dicen: ¿Cómo no metí a mi hijo a un lugar amoroso, pequeñito, cálido, alegre y enfocado en mi hijo?

Los niños aprenden a amar si se les demuestra que son amados, que son importantes, que sus necesidades son atendidas. No basta con amar a nuestros hijos, hay que asegurarse que ellos lo sientan así.
Sólo quien recibe respeto por su persona, puede respetar a otros.
La socialización se enseña, no por estar en un grupo lleno de niños, aprenden a convivir. ¿Quién les explica cómo compartir, cómo interactuar, cómo defenderse y respetar. Si son tantos pequeñitos que las maestras sólo pueden regañar, castigar y mantenerlos “sentaditos y calladitos” para evitar conflictos.
“SOMOS LO QUE APRENDEMOS” y en ningún otro centro educativo en Toluca y Metepec, los niños son más felices que en Balance Cube. Donde son atendidos por profesionistas, expertos en el desarrollo infantil y con la sensibilidad para dar a cada niño respuesta a sus necesidades de formación integral.
Sólo en Balance Cube los padres forman una comunidad educativa para formar personas integradas, con un solo estilo educativo. Balance Cube es el segundo hogar de tu bebé, en el que pasa gran parte de su día formándose con libertad, seguridad y afecto.

Cada niño tiene un programa individual de educación. Cada niño es desarrollado según su propia personalidad y encuentra su lugar único en el mundo. Sabiéndose valorado y aprendiendo a respetar a otros y su mundo.

Los alumnos Balance Cube son personas que resaltan en cualquier ambiente por ser alegres, disfrutar de su vida y respetar límites y rutinas.
Los alumnos de Balance Cube cuentan con las armas necesarias para vivir una escolaridad exitosa, con gran capacidad intelectual, con una adecuada socialización, basada en el respeto y la participación activa y positiva. Disfrutan de sus experiencias y proponen formas creativas de vivir.
Son niños que han crecido jugando, experimentando, siendo parte de una familia y cercanos a la naturaleza.
Vale la pena involucrarse en la educación de nuestros bebés, si no queremos tener que involucrarnos cuando ya sea demasiado tarde para su formación como seres humanos plenos, positivos y felices.

Escrito por: Mtra. Alejandra Reveles Ramírez.

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Evita regaños y terapias: Juega con tu hijo.

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